Esta chica perdió más de 40 kilos

Publicado el día 20 de Julio del 2017, Por @womenshealthmx

Los siete kilos que ganó en su primer año de universidad no fueron
el problema de Hannah Casey; el problema fueron los “30 kilos del segundo año” que ya no pudo bajar a pesar de que, anteriormente, la chica de 1.64 metros había sido delgada.

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Esto sucedió porque ciertos conflictos personales que se fueron acumulando la llevaron a comer por estrés. Como vivía sola en Chapel Hill, Carolina del Norte, Hannah podía ingerir cantidades épicas de comida (a veces consumía hasta 15,000 calorías al día) sin que nadie la juzgara. “Compraba una caja de palomitas con mantequilla extra y me acababa las seis bolsas en una sentada”, afirma. Las dietas yo-yo empeoraron la situación: “Me convertí en la reina de las dietas rápidas y milagrosas. Si leía que beber jugo de toronja durante una semana me ayudaría a bajar unos kilos, lo tomaba”. Para cuando cumplió 26 años, su autoestima y niveles de energía estaban bajísimos. Padecía de dolor en las articulaciones, presión arterial alta y trastornos digestivos. En enero de 2011, Hannah tocó fondo cuando la báscula alcanzó los 112 kilos.

El estilo de vida

Hannah creó un blog para hacer una crónica de su pérdida de peso y se responsabilizó de marcar los cambios. “Saber que tenía que publicar mi peso cada lunes me motivó enormemente”, apunta. Aun así, empezó con complicaciones, ya que se alimentaba de manera sana durante la semana, pero comía y bebía mucho los fines de semana.

Luego, tres meses después, le diagnosticaron enfermedad celiaca, lo cual la obligó a dejar de comer gluten y
 salir a restaurantes. 
Entonces cambió los 
alimentos procesados 
por naturales y empezó 
a cocinar en casa; así perdió 
20 kilos en cuatro meses. Siguió bajando unos cinco kilos al mes hasta que tuvo una recaída en la primavera de 2013. “Otra vez empecé a comer mal, y mi peso se disparó”, recuerda. Muerta de pánico de echar a perder aquello por lo que había trabajado tanto, Hannah estaba decidida a solucionar el problema de una vez por todas. Empezó a salir a caminar y se esforzó cada vez más hasta trotar y luego correr. Seis meses después, se puso sus primeros pantalones talla cinco.