Belleza y Estilo de Vida
 

¿Las extensiones de pestañas harán que se caigan tus pestañas naturales?

 
 

Las extensiones de pestañas son un concepto atractivo.

Por: CARA SPRUNK 10 de octubre de 2017

Después de todo, ¿quién no quiere dale un extra a sus ojos? El procedimiento en el que un estilista pega hilos de seda sintéticos individuales a cada una de tus pestañas naturales, puede dar a las pestañas un poco más de volumen y longitud, sin rímel ni maquillaje corrido.

Se ha vuelto increíblemente popular y cada vez más mujeres se dan cuenta del encanto de una rutina de maquillaje más corta. Si bien puede parecer algo obvio obtener estas extensiones si mueres por unas pestañas más largas, hay muchas cosas que debes saber antes de reservar una cita.

En primer lugar, implican un compromiso de tiempo y dinero, dice Arianna Montazem, una makeup artist y cosmetóloga de Los Ángeles que se especializa en extensiones de pestañas. La aplicación de un set completo de extensiones de pestañas puede tomar entre una hora y media o dos horas y media, dependiendo del tipo de set. Además, para mantener las extensiones, tienes que volver a retocarlas. Para rellenarlas, dice que toma entre 45 a 90 minutos.

Para el procedimiento en sí, puedes obtener un rango de longitudes y formas que se añaden a tu pestaña natural. Según Montazem, las pestañas suelen oscilar entre seis y 18 milímetros. Sin embargo, dice que no aplica nada más de 15 milímetros ya que puede ser peligroso para la salud de las pestañas naturales. En cuanto a las formas, sus clientes piden extensiones de pestañas en forma de todo, desde el ojo de una muñeca hasta el ojo de un gato. La gente generalmente busca diferentes formas para prepararse para su cita y obtener el aspecto específico que están tratando de lograr.

Una vez aplicadas, las extensiones de pestañas requieren un mantenimiento regular. “Recomiendo a la mayoría de mis clientes que regresen entre dos a tres semanas [después de que se les pone el set completo”, dice Montazem.

“Cualquier cosa después de cuatro semanas o cuando traen menos del 40 por ciento de las extensiones, considero que se necesita un nuevo set completo”. También requieren mantenimiento además de las citas para retoque. Ella también recomienda el cuidado de las extensiones “eliminando el rímel de tu rutina de belleza, o por lo menos usando mucho menos, y limpiar las pestañas suavemente cada día.” (Limpia cepillándolas suavemente con un cepillito limpio). También debes tener cuidado al quitarte el maquillaje de los ojos para no hacerles daño a las extensiones.

 

¿Les hace daño a tus pestañas naturales?

 

La American Academy of Opthamology advierte que las extensiones de las pestañas están asociadas con condiciones oculares como la conjuntivitis (picazón y enrojecimiento), inflamación de los párpados y pérdida de las pestañas naturales. Pero Montazem dice que estás a salvo en manos de un estilista entrenado.

“La única manera en que las extensiones de pestañas dañen tus pestañas naturales, es si a un cliente se las aplica alguien que no está debidamente capacitado, o si el cliente no sigue las instrucciones adecuadas de cuidado posterior dadas por el estilista”, dice. Sin embargo, las extensiones de pestañas no son para todas. “Si alguien tiene las pestañas extremadamente delgadas, o no muchas pestañas, no se logrará el efecto deseado. Una extensión sólo se puede aplicar a la pestaña natural, no a la piel”.

También dice que no valen la pena para las personas que no van a invertir en el mantenimiento de ellas. “Las extensiones de pestañas son una inversión”, explica. “Son algo con lo que tienes que estar al día, al igual que las uñas”. Así que, en última instancia, depende de ti decidir si realmente vale la pena tu tiempo y dinero.

 

 
 

WH - Comenta esta nota

 

Oct

06

Químicos que nos hacen comer de más
Los endocanabinoides, químicos similares a los contenidos en la marihuana, incrementan las señales de hambre haciendo que las personas coman de más. Investigaciones realizadas en ratas descubrieron que los alimentos ricos en grasa disparan la liberación de estos químicos, lo cual podría ser una de las razones por las que tendemos a atascarnos de productos grasosos como pizza, apunta la autora del estudio, la doctora Daniele Piomelli.