La actriz y productora detalló el horrible abuso del que fue víctima. FOTO BY: @salmahayek

Por: Jordyn Taylor 13 de diciembre de 2017

Salma Hayek está hablando sobre el horrible trato que tuvo que soportar de manos de Harvey Weinstein, el productor de Hollywood que enfrenta acusaciones de acoso y abuso sexual, de docenas de mujeres.

 

“No creo que odie nada más que la palabra ‘no,’” escribió la actriz y productora en un desgarrador ensayo, publicado en el New York Times. Y sin embargo, es justo lo que asegura le tuvo que repetir a Weinstein, mientras batalló para hacer su película, Frid, sobre la artista Frida Kahlo:

“No a abrirle la puerta a altas horas de la noche,  hotel tras hotel, locación tras locación, en la que se apareció inesperadamente, incluyendo una en donde filmaba una película en la que ni siquiera estaba involucrado”.

No a bañarme con él.

No a permitir que me viera mientras me bañaba.

No a permitir que me diera un masaje.

No a permitir que un amigo suyo me diera un masaje estando desnudo.

No a permitir que me hiciera sexo oral.

No a permitir que me desnudara con otra mujer.

 

Cada vez que ella se rechazó sus avances, Hayek asegura que Weinstein reaccionó con “ira maquiavélica”. En uno de sus arranques de enojo, él incluso amenazó con matarla, dice ella: "el rango de sus tácticas de persuasión pasó de hablarme dulcemente, a una vez cuando, en un ataque de furia, dijo las terribles palabras: 'Te mataré, no creas que no puedo'".

Cuando Hayek y el resto del reparto finalmente comenzaron a filmar a Frida, el acoso sexual se detuvo, agregó, pero su furia continuó. También el trato hacia Hayek como un objeto sexual, en lugar de artista. Presuntamente molesto con la características cejas y discapacidad del personaje, Weinstein obligó a Hayek a filmar una escena de sexo con otra mujer.

"Me ofreció una opción para continuar", escribió. "Me dejaría terminar la película si aceptaba hacer una escena de sexo con otra mujer. Y exigió desnudez frontal total".

Presionada por el peso de todos los años que había puesto en la película y por todas las personas que había trabajado para hacerla, Hayek estuvo de acuerdo, y su relato del día en que la filmó hará que la sangre te hierva:

"Llegué al set el día en que debíamos filmar la escena que creía que salvaría la película. Y por primera y última vez en mi carrera, tuve un ataque de nervios: mi cuerpo comenzó a temblar incontrolablemente, me hacía falta el aliento y comencé a llorar y llorar, incapaz de parar, como si estuviera vomitando lágrimas.

Como los que me rodeaban no sabían nada de mi historia con Harvey, estaban muy sorprendidos con lo que me pasaba esa mañana. No era porque estaría desnuda con otra mujer. Fue porque estaría desnuda con ella por Harvey Weinstein. Pero no podía decirles nada entonces.

Mi mente entendió que tenía que hacerlo, pero mi cuerpo no paraba de llorar y convulsionarse. En ese momento, comencé a vomitar mientras un set paralizado esperaba para poder filmar. Tuve que tomar un tranquilizante, que finalmente detuvo el llanto pero empeoró los vómitos. Como puedes imaginar, esto no fue sexy, pero fue la única forma en que pude llevar a cabo la escena".

Weinstein es un cerdo repugnante, y es repugnante leer el relato de otra mujer de la que abusó. Hayek dice que se resistió a hablar durante mucho tiempo, pero que ahora, "espero que al sumar mi voz a las de quienes finalmente están hablando, arroje algo de luz sobre por qué es tan difícil, y por qué tantas de nosotras hemos esperado tanto tiempo."