La mujer promedio siente dolor de pies después de tan solo una hora de usar tacones. Entérate de lo mucho que sufres por mantener el estilo.

Por: Laura Beil 11 de junio de 2018

Pies

 

Normalmente, tus pies absorben el impacto, como si estuvieran repletos de resortes y distribuidores del peso. Amortiguan el choque que siente tu esqueleto tras continuos golpeteos al caminar. Si aplastas estas maravillas de la ingeniería metiéndolas en unos tacones... qué dolor. Apoyas la mayor parte de tu masa corporal en las bolas de los pies y en los pequeños huesos de los dedos de estas extremidades.

Cuanto más alto sea el tacón, mayor el impacto. Un estudio descubrió que los tacones de ocho centímetros de longitud incrementan la presión ejercida en la parte frontal delpieen30%o incluso más.

La transición del talón a los dedos de los pies es abrupta, lo cual te obliga a cambiar tu zancada natural por pasos cortos. Hacerlo así todo el tiempo puede provocar daños en los huesos y los nervios (eso sin mencionar ampollas y uñas enterradas).

Tobillos y pantorrillas

 

Usar tacones obliga a tus tobillos a doblarse hacia el frente, un movimiento que limita la circulación en tus extremidades bajas. Si siempre usas tacones, esto podría desencadenar en la aparición de venas varicosas.

Caminar con tacones también endurece tus tendones de Aquiles, los cuales unen los músculos de las pantorrillas con los talones, provocando hinchazón en las pantorrillas. Si llevas puestos los tacones todo el día, quizá te cueste trabajo caminar en cuanto te los quitas (puedes trabajar para aliviar este endurecimiento flexionando los pies –sin zapatos– varias veces a lo largo de todo el día).

 

Rodillas

 

Son otro elemento que absorbe el impacto y son las articulaciones más grandes de tu cuerpo. Están diseñadas para soportar bastante, pero quienes usan tacones con frecuencia pueden ejercer estrés adicional en los costados internos de las rodillas, acelerando el desgaste que luego degenera en osteoartritis.

 

Cadera

 

Para evitar caerte de boca, tienes que impulsar la cadera hacia el frente, arquear la espalda y sacar el pecho. Esa postura sexy trabaja mucho los músculos externos de la cadera así como los tendones (pero no de una manera positiva).

 

Espalda

 

Para poder caminar con tacones, tu columna tiene que balancearse de manera poco natural, un proceso que ejerce estrés en el músculo erector lumbar. El resultado: dolor de espalda baja.

Tal como sucede con otras partes del cuerpo, tu espalda  necesita descansar. Si usas tacones un día, ponte zapatos bajos al día siguiente. O lleva tacones altos solo para ciertas noches especiales –y nunca camines con ellos más de unas cuantas horas a la vez.