Un cambio de escenario y de ambiente es increíble para salir de la rutina “No saber que sigue después de la colina hace que los corredores sigan disfrutando el momento en lugar de estar pensando cuántos kilómetros les falta, cuántas calorías han quemado o qué tienen en la lista de pendientes una vez que terminen de correr” dice Andia Winslow atleta élite y coach en Mile High Run Club de Nueva York.

Por: Christina Goyanes 3 de marzo de 2017

Checa el clima y la ruta

 

 

Antes de salir a correr, checa el clima para ir bien preparada con cualquier cosa que puedas necesitar. Es importante tener un mapa de la ruta para no perderte a medio entrenamiento. 

Ajusta el kilometraje

 

Puedes estar acostumbrada a correr 40 minutos, pero toma en cuenta que ese tipo de recorrido sobre pavimento no será lo mismo en medio del bosque, piensa en que aumentarás entre uno o dos minutos, cada kilómetro y medio. Depende de la ruta que tengas preparada y de muchos otros factores, como: dificultad, altura, profundidad, si el terreno es rocoso o plano, entre otros.

Así que, debes ir preparada mentalmente a enfrentarte a cualquiera de estas situaciones. Y además llevar la ropa y calzado adecuado. 

Mueve tus pies

 

Esas zancadas largas tipo gacela no te vendrán bien aquí. Tienes que ser ágil y rápida, acorta tus pasos, esto te ayudará a mantener el balance, aterrizando tus pies bajo tu cadera y no frente a tu cuerpo, para que así puedas reaccionar rápido si te encuentras con raíces de árboles y piedras. 

Usa tus brazos

Los brazos harán el contrapeso, para balancear tu peso y mantenerte derecha. Cuando estés haciendo descensos complicados, deja que estos se queden abiertos y con los codos un poco elevados a la altura del pecho, si la ruta tiene rocas sueltas o el piso es resbaloso deja tus bazos un poco caídos para bajar tu centro de gravedad

No mires hacia abajo

Sí, debes estar atenta a cada paso que des, pero al bajar la cabeza tendemos a encorvarnos hacia delante de manera natural, esto hace que menos aire pase a nuestros pulmones. Para respirar mejor, mantén la espalda recta y el pecho afuera. 

Puedes finalizar con esta sesión de fuerza, perfecta para hacer en cualquier lugar y fortalecer las áreas que las corredoras más necesitan. Reafirma y mejora tu rendimiento.