¡Cada músculo tiene su par!

Por: Marissa Gainsburg 10 de noviembre de 2017

Si tus bíceps y tríceps fueran una pareja, jamás discutirían sobre quién lava y quién sacude. Cada uno tiene su función principal: los bíceps flexionan los brazos y los tríceps los extienden. Siempre. No hay intercambios.

Prácticamente todos los músculos del cuerpo cuentan con una pareja que comparte esa misma responsabilidad opuesta. En términos de acondicionamiento físico, estos dúos se conocen como pares antagonistas.

Entrenarlos conjuntamente es una manera sencilla de hacer las sesiones de sudor más eficientes, especialmente si limitas los descansos entre los movimientos: las personas que realizan superseries antagonistas (dos ejercicios opuestos hechos en forma consecutiva sin descansar) consiguen una mayor activación muscular en comparación con quienes toman descansos de 30 segundos o un minuto, de acuerdo con un estudio nuevo en The Journal of Strength and Conditioning Research.

 

¿La razón?

 

 

“Cuando trabajas un músculo, preactivas su contraparte, lo cual permite que esta responda con mayor rapidez y eficacia al hacer el cambio”, asegura Diane Vives, especialista certificada en acondicionamiento y trabajo de fuerza. “Entonces los músculos que trabajaste inicialmente se recuperan un poco, de tal manera que puedes trabajar mejor, añadiendo fuerza a las repeticiones durante toda la sesión”.

 

 

Aquí te dejamos unos ejercicios de pares antagonistas.