“BAJÉ DE PESO, PERO AHORA ESTOY, ESTANCADA.” KIM GUZMAN, 27 AÑOS.

Por: Juno DeMelo 19 de diciembre de 2017

Seguir sin parar puede ser una forma de autosabotaje. Respira lenta y profundamente unos segundos para incrementar tus niveles de energía y mejorar tu estado de ánimo… así como tus resultados.

 

Hace dos años, el médico de Kim le dijo que necesitaba bajar cinco kilos. “Me sorprendió, ya que yo me estaba entrenando para un medio maratón”, dice Kim. Resulta que esas carreras constantes no estaban ayudando mucho a su cintura. Los entrenamientos de alta intensidad como el CrossFit eran justamente el empujón que necesitaba para quemar esos kilos de más. Desde entonces, Kim ha comenzado a dividir su tiempo entre entrenamientos de brazos y piernas, carreras de cinco a siete kilómetros y aceleraciones en escaleras. Y aunque no ha vuelto a subir de peso, ha visto un gran cambio en la definición de sus músculos.

 

Craig Ballantyne, fundador de Turbulence Training, analizó el caso de esta mujer para ayudarle a solucionar su problema.

 

QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO…

 

Las personas que bajan de peso y luego se estancan suelen seguir haciendo aquello que antes les funcionaba, incluso si ya no les da resultados.“Cuando haces lo mismo una y otra vez, tu cuerpo se adapta a tu entrenamiento y no se ve estimulado para continuar cambiando”, explica Ballantyne.

 

SOLUCIÓN

 

El progreso se da a partir de esforzarte un poco más cada mes (como incrementar dos kilos en el peso que cargas). Ballantyne también sugiere eliminar un entrenamiento de cardio a la semana y aprovechar ese tiempo para planear tu alimentación o simplemente descansar: “Hay personas que suben de peso cuando hacen demasiado cardio, porque lo utilizan como justificación para comer de más”.