Nutrición y Control de Peso
 

Cómo pelar una naranja sin hacer un desastre

 
 

Las naranjas tienen muchas ventajas: son altas en vitamina C, son deliciosas y son baratas. Pero cualquiera que haya comido una, sabe que son notoriamente desastrosas a la hora de comerse.

Por: JESSIE VAN AMBURG 11 de octubre de 2017

Ya sea que estés desesperada tratando de clavar las uñas en la cáscara para sacarla o que accidentalmente te salpiques el ojo mientras intentas partir tu naranja, o simplemente quedarte con residuos en todas las manos, la preparación de una naranja no es un picnic. Es como si no quisieran ser comidas.

Emily Hankey de Whole Foods, nos comparte su truco para pelar y seccionar una naranja sin ensuciarse las manos.

Todo lo que necesitas es un cuchillo (usa un cuchillo para chef de ocho pulgadas) y una mano firme.

Aquí está el paso a paso:

1. Lava tu naranja, luego corta los extremos.

2. Levanta tu naranja sobre un extremo plano, luego corta con cuidado hacia abajo para quitar la corteza con el talón del cuchillo.

3. Repite alrededor de la fruta entera hasta quitar toda la cáscara. Pela las partes de la médula blanca que están pegadas a la fruta, así hasta que sólo quede la parte naranja expuesta.

4. Utiliza las líneas blancas de la fruta que marcan donde está segmentada, como una guía para cortar los gajos de naranja.

Corta en esas líneas para quitar cada rebanada como un pedazo de pastel.

¿No sabes qué hacer con la cáscara?

No simplemente optes por tirarla a la  basura, tiene algunos beneficios sorprendentes contra el cáncer.

Hankey sugiere secar la piel y usarla en un té, cócteles, o para una infusión en agua. También puedes rallarla y agregar a ensaladas o en alimentos horneados para resaltar los cítricos.

 

Ya que tienes tu naranja pelada, prepara este smoothie que te llenará de energía

 
 

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Por qué debes descansar bien antes de volar
De acuerdo con un estudio realizado en 2004 y publicado en el Journal of Environmental Health Research, quienes viajan por avión son 133 veces más susceptibles a contraer el virus de la gripe o un resfriado que quienes lo hacen por tierra. Esto se debe a que los viajeros suelen presentar niveles altos de fatiga y eso se suma a que en el interior de la nave hay poco flujo de aire puro y baja humedad, lo cual debilita las defensas del cuerpo. Esto no significa que no debas volar, sino que es importante tomar medidas preventivas como descansar bien antes de viajar, mantenerte hidratada durante el vuelo y lavarte las manos con la mayor frecuencia posible para no llevar los virus a tus ojos y boca.