Salud
 

Cuando lo sano se convierte en obsesión

 
 

No dejes que tu alimentación sana se convierta en obsesión. Perfecto cuida tus porciones pero no caigas en la locura. Si te identificas con dos o más de las características siguientes, puede ser que padezcas un desorden alimentario. Habla con tu médico cuanto antes y recupera el camino a la salud
 y la felicidad.


Por: @womenhealthmx 8 de junio de 2016

VIGOREXIA

¿QUÉ ES? Obsesión por el ejercicio para adelgazar e incrementar la musculatura con ayuda de dietas restrictivas y con apoyo de suplementos proteínicos y anabolizantes.

HABLA CON TU MÉDICO SI... Faltar un día a tu actividad te genera una molestia severa; cuando te ejercitas te esfuerzas hasta el punto de sentirte mal; acudes a tus entrenamientos ignorando las señales de fatiga o enfermedad que envíe tu cuerpo; estás suscrita a diversas revistas de fitness, pruebas todas las rutinas trendy, haces más de lo que dicta tu coach personal y crees que te pasará algo malo si no te ejercitas; te pones metas de entrenamiento (grasa corporal, distancia o tiempo) inalcanzables; ignoras a tus amistades y familia con tal de ejercitarte.

PERMAREXIA

¿QUÉ ES? Obsesión por pensar que todo lo que se come engorda, lo cual empuja a probar compulsivamente todas las “dietas milagro”.

HABLA CON TU MÉDICO SI... Has hecho más de tres dietas en un año, cuentas las calorías constantemente, lees las etiquetas nutrimentales de forma obsesiva, consumes todo el tiempo suplementos polivitamínicos, diuréticos o alimentos dietéticos; tu gabinete de medicinas y tu alacena están llenos de “productos milagro”, tu cuerpo es el clásico ejemplo del efecto de las “dietas yoyo”, te importa más el aporte calórico de la comida que sus características nutrimentales.

ORTOREXIA

¿QUÉ ES? Obsesión por la comida sana y de calidad hasta límites patológicos.

HABLA CON TU MÉDICO SI... Tu gabinete de medicinas y tu alacena están repletos de suplementos multivitamínicos, barras energéticas y productos alimenticios que quizá no te gustan, pero los compras e ingieres debido a sus aportaciones nutritivas; llevas sumas exactas de tu ingesta diaria de diversos nutrientes, rechazas invitaciones a comer porque temes que el menú no sea sano, no compras ni ingieres nada que no cumpla con ciertos requisitos nutrimentales, lees las etiquetas hasta el punto de analizar métodos de cocción y aditivos de los productos; la posibilidad de enfermarte te aterra.

BULIMAREXIA

¿QUÉ ES? Un proceso que combina situaciones de hi- peractividad con nega- ción a comer, y purgas des- pués de atracones.

HABLA CON TU MÉDICO SI... Comes en exceso y luego te induces el vómito; abusas del uso de diuréticos o purgantes; hay épocas en las que te rehúsas a comer y disminuyes tu alimentación al mínimo; padeces ansiedad respecto
a la comida; en el pasado has presentado cuadros de anorexia nerviosa.

Detéctalo:

Te sientes deprimida.

Has bajado o subido de peso en extremo o de forma repetitiva en el último año.

La comida te genera ansiedad.

Te preocupas de manera exagerada por hacer ejercicio. 

 
 

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Mar

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No pierdas el ritmo de tu entrenamiento
“Vivimos en un sociedad perfeccionista en la que pensamos que hay que hacer todo o nada”, observa la psicóloga del ejercicio, la doctora Casey Cooper. “Faltar a un entrenamiento puede parecer un fracaso enorme, lo cual suele dificultar el regreso a la rutina”. Tomarte un tiempo de descanso también puede provocar que vuelvas a tu estado sedentario anterior. “Cuando intentas adaptarte a una nueva rutina, hacer una pequeña pausa puede empujarte a un patrón de comportamiento más cómodo y familiar”, opina Cooper. Para no salirte del camino, tu definición de entrenamiento debe ser más flexible. No todos deben ser sesiones largas, incluso 15 minutos de ejercicio aportan grandes beneficios.