Qué pasa cuando te aguantas las ganas de ir al baño

Publicado el día 02 de Marzo del 2017, Por Macaela Mackenzie

Todas hacemos popo, aunque no es una palabra muy atractiva, es la realidad. Ir al baño en la oficina o en casa de tus amigas puede ser una situación extraña, lo que hace que desarrollemos algunos patrones no muy saludables para no ir al baño. Aguantarte las ganas de hacer popo, no solo es incómodo es algo poco sano.

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Niket Sonpal, profesor en Tuoro College of Osteopathic Medicine en Nueva York, nos dice qué pasa en nuestro cuerpo cuando te aguantas.

Cuando tienes que ir…

La frecuencia y el horario es distinto en cada persona, normalmente te dan ganas después de comer o tras tomar tu café de la mañana. La cafeína puede actuar como un estimulante intestinal, haciéndote correr al baño después de acabarte ese rico y espumoso capuchino. 

Después de dos horas…

“Es muy difícil aguantar la popo. Tienes que apretar todo el esfínter,” Dice Sonpal.  “En las primeras horas sentirás una cierta presión abdominal.” En otras palabras, aguantarte te hace sentir inflamada y llena de gases.

Después de seis horas…

En este punto a lo mejor perdiste la urgencia de ir al baño, pero eso no es porque tu popo mágicamente desapareció, mas bien solo estás constipada.

Después de 12 horas…

En este punto, tu estómago seguramente ya está distendido, la presión va aumentando, hasta que no puedes mantenerlo adentro. Entre más te aguantas, aumentas la probabilidad de que el viaje al escusado sea más incómodo. Podrías experimentar muchos gases, tensión en el abdomen, sangrado y hasta lágrimas.

“Ve al baño cuando tu cuerpo lo esté pidiendo” dice Sonpal. Si no puedes ir al baño de inmediato, hazlo en cuanto tengas oportunidad.