Salud
 

¿El estrés se apodera de ti y de tu sueño?

 
 

Más del 43% de las mujeres afirma estar más estresada en la actualidad que hace cinco años. Es un terror que se vive 24/7 y que afecta el día a día, antojos dulces, explosiones de ira, presión arterial alta y, por supuesto, también perjudica tus noches.

Por: @womenshealthmx 18 de marzo de 2017

A pesar de que 47% de los adultos dice que el estrés lo hace sentir absolutamente agotado, la Asociación Estadounidense de Psicología reportó que casi la mitad de quienes padecen estrés extremo afirma que también les impide dormir bien. A la hora de acostarte, es posible que tengas hasta 150 situaciones, algunas angustiantes otras molestas rondándote la cabeza, lo cual provoca que tardes una hora en dormir, incluso si estás cansadísima.

Las horas de sueño en un mundo perfecto

 

Al apagar la luz los receptores de tus ojos indican a tu cuerpo que es hora de descansar. Tu cerebro libera la hormona del sueño: melatonina, desacelera tu ritmo cardiaco, reduce tu temperatura corporal y manda a detener la producción de las hormonas del estrés como el cortisol. Una vez que te quedas dormida, oscilas entre tiempo de sueño ligero y profundo cada 60 a 90 minutos; es en la segunda etapa en la que tus células combaten las enfermedades y se recuperan de las lesiones. 

Mejora tu sueño y evita estas enfermedades por no dormir.

Las horas de sueño en un día muy agitado

 

El estrés hace que sueltes un exceso de cortisol, lo cual afecta tu capacidad de relajarte. Lo que significa que estarás moviéndote en la cama por horas sin poder dormir, tu mente seguirá trabajando ¿se me pasó la fecha de pago de mi tarjeta? ¿no hice todos mis pendientes? Asimismo, significa que no llegarás a las fases más profundas y restauradoras del sueño. Claro, a la mañana siguiente parecerás un zombi mal humorado. 

Utiliza esta mascarilla de café para bajar la hinchazón tras una noche de insomnio. 

 

 
 

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No pierdas el ritmo de tu entrenamiento
“Vivimos en un sociedad perfeccionista en la que pensamos que hay que hacer todo o nada”, observa la psicóloga del ejercicio, la doctora Casey Cooper. “Faltar a un entrenamiento puede parecer un fracaso enorme, lo cual suele dificultar el regreso a la rutina”. Tomarte un tiempo de descanso también puede provocar que vuelvas a tu estado sedentario anterior. “Cuando intentas adaptarte a una nueva rutina, hacer una pequeña pausa puede empujarte a un patrón de comportamiento más cómodo y familiar”, opina Cooper. Para no salirte del camino, tu definición de entrenamiento debe ser más flexible. No todos deben ser sesiones largas, incluso 15 minutos de ejercicio aportan grandes beneficios.