Salud
 

Qué dice el color de tu pipí

 
 

No le jales y la ignores. Date un momento para fijarte en el color de tu orina.

Por: @womenshealthmx 1 de noviembre de 2017

TRANSPARENTE

 

Probablemente estás bebiendo más H2O de la que necesitas. En algunos casos extraños, sobrehidratarte puede ser fatal, así que visita a tu médico si has estado atragantándote litros de agua en poco tiempo (por ejemplo, durante un entrenamiento de alta intensidad) y tienes calambres musculares, sientes fatiga, náuseas o confusión.

 

AMARILLO CLARO

 

 

Estás perfectamente hidratada. Bien hecho.

 

AMARILLO OSCURO A CAFÉ

 

 

Bebe un vaso con agua de inmediato. Si continúas orinando café, ve al médico, puede ser señal de que hay un problema con tus riñones o hígado.

 

NARANJA/AZUL/ VERDE

 

 

Los colores raros normalmente son el resultado de tomar medicamentos o ingerir alimentos con colorantes. Si no estás tomando una medicina nueva y haces naranja por más de dos días, o si también defecas de color muy pálido, ve con tu doctor para descartar un padecimiento de hígado.

 

ROSA/ROJO

 

Si no has estado comiendo betabeles o zarzamoras, tu médico te aconsejará hacerte un análisis de orina. Orinar con sangre puede ser señal de un mal de riñón, piedras en él, una infección del tracto urinario o incluso cáncer de vejiga o riñones.

 

 

Alarmas texturizadas:

Hacer pipí con burbujas espumosas puede significar que hay proteína en la orina, una señal temprana de padecimientos de riñón.

 

Beneficios de la gelatina.

 
 

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Oct

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Realidad sobre aguantarte
¿Debería correr al baño? Si de vez en cuando cruzas las piernas para aguantarte, porque estás en una junta importantísima, no te pasará nada. Sin embargo, si con frecuencia ignoras el sistema de mensajes que comparten tu cerebro y vejiga, indicándote que tienes que ir al trono de porcelana, podrías deshabilitar la capacidad de tu cuerpo de saber cuándo es momento de orinar, explica la doctora Mary H. Palmer, profesora en la Facultad de Enfermería en la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. Podrías empezar a padecer incontinencia. Además, retener frecuentemente hasta que llegas arrastrándote al baño puede incrementar tu riesgo de sufrir infecciones urinarias y de riñón asegura el doctor en medicina Tyler Muffly, uroginecólogo en la Universidad de Colorado.