WH - Comenta esta nota

 

May

21

¡No dudes en preguntar!
Sudar –de forma literal y figurada– a lo largo de un entrenamiento cuando no estás segura de estar haciendo bien los movimientos, puede arruinar tu inspiración (además de que hay riesgo de lastimarte). Si tienes una pregunta (“¿ajusté la barra muy abajo?”), incluso si es a media clase, levanta la mano para que tu instructora te ponga atención. O si te encuentran en el gym, acércate a un entrenador y pídele que te enseñe la forma adecuada. Eso te dará ventajas: un estudio reciente descubrió que pedir recomendaciones de manera proactiva ayudó a las personas que se ejercitaban a aprender los movimientos mejor y a sentir más confianza al realizarlos.